Llega el zumbido de tu reino,
con el que asesinas los recuerdos.
No te importa congelar el tiempo,
ni los corazones.
No me quiero casar contigo...
ni vivir en parábolas de sufrimiento.
Sacrificas todas las sonrisas,
y no se dónde dejas los cadáveres.
Placentera en dosis pequeñas,
te gusta ensuciar las mentes brillantes.
Pero construyo desde el pantáno...
alas de fuego blanco.
ZARNACQUARELLE
19/12/09
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